Madrugada do 7 de outubro de 1849

Final da "biografía" de Cortázar sobre Poe. O de todos estos días, como que sobra:

"Que Dios ayude a mi pobre alma", fueron sus últimas palabras. Más tarde, biógrafos entusiastas le harían decir otras cosas. La leyenda empezó casi enseguida, y a Edgar le hubiera divertido estar allí para ayudar, para inventar cosas nuevas, confundir a las gentes, poner su impagable imaginación al servicio de una biografía mítica.

Nenhum comentário:

Arquivo do blog

Outro

A seguir

ecoestadistica.com
Esta web apoia á iniciativa dun dominio galego propio (.gal) en Internet